Amarte sería fácil

Los corazones de hombres tristes se van secando, se van quedando vacíos, se ponen así al no saber como es posible que no encuentren el amor, sí han seguido todos los cánones de la sociedad, todos los mandatos culturales, antiguos o progresistas, acerca de como amar, como abrirse a los demás.

Descubrir al otro es cuestión de tiempo, en un solo vistazo no se puede conocer todo de alguien, algún gesto que para el que mira puede ser de indiferencia, puede ser en realidad miedo a abrirse, a ser vulnerable, sí uno se deja guiar por las impresiones, por los prejuicios o por lo que “se debe hacer” tal vez nos estemos privando de conocer a profundidad a quien realmente merece la pena.

La vista es engañosa, podemos ver un vegetal bello, brillante, de colores vivos que por dentro está a punto de pudrirse o ser venenoso, en cambio un fruto de apariencia áspera, con cascara de colores opacos, puede ser en verdad delicioso y lo mejor que podríamos probar.