El miedo

El miedo me ha visitado hoy. Osadamente me ha dicho que te puedo perder.
Involuntariamente he reído a carcajadas.
—¿Es que no me crees? —me preguntó. Si. De creerte te creo.
—¿Entonces por qué ríes?
—Por que yo ya no tenía esperanza. Después de tantas desventuras no esperaba nada.
Podría haberse quedado conmigo solo un día y con eso habría sido muy feliz.
Así que seguiré riendo cuando vengas ingenuamente a decirme eso.
Porque yo ya no veo el miedo. Cada día que pasa siento, veo y agradezco ese amor.