No me cansaré
Ante los dioses castrantes beberé de la fuente de la vida y con Dionisio celebraré entre dulces licores.
Castigado podré caer al hades, pero cual fenix remontare las praderas y montañas, colinas y valles.
Sudor y lágrimas no derramaré, mientras no te encuentre al fin, al alba del equinoccio estaré ahí.
En tu lecho la pasión de primavera, será el comienzo de una vida sin remordimiento y libre al fin.
Aunque me condenen como Sísifo no dejaré de probar todos los colores, olores y  sabores, menos a ti.