Estos últimos días que han pasado sin ti, me parecieron más largos de lo normal. En los que te he guardado todos los besos, todas las caricias, todo lo que te corresponde, por el tiempo lejos de ti. Regresa pronto, tan rápido que se me olviden las noches de nostalgia, los días sin tu amor. Incluso he extrañado los ruidos cotidianos, tu llegada del trabajo, de las mañanas cuando te encuentro roncando y hasta el ruido de la tele que no me deja dormir. Más aún extraño contemplarte mientras duermes, escuchar tu voz, sentirte cerca y compartir nuestros sueños que poco a poco vamos haciendo realidad. Diciembre de 1995.