tiempo

Dicen que los años son largos, que podemos hace mucho en nuestra vida, ¿pero eso es del todo cierto?

Todo ocurre tan de prisa, los cambios suceden tan vertiginosamente que muchos de ellos los pasamos por alto y tal vez ni siquiera nos detenemos a pensar nada al respecto.

Seguimos la vida caminando, corriendo, apurados por terminar, la tarea, el trabajo, el pendiente, cumplir con la cita, con el proyecto o la junta.

Día tras día es igual y cuando volteamos la vista, veremos que han transcurrido años de nuestra vida, que ya se asoman arrugas, que ya se asoman algunas canas, pronto nuestra juventud está a punto de llegar a su fin.

Si esta vida fuera como dicen muchos, para aprender de las experiencias, de las enseñanzas que nos brindan los sucesos y eventos, cuantos han tenido si quiera el tiempo suficiente para poder hacer un alto en toda esta prisa en que vivimos y poder preguntarse algo al respecto de tal o cual cosa vivida.

Para reflexionar se necesita tiempo, se necesita un cierto estado de conciencia y bueno si, todos podemos tomarnos un poco de tiempo de momento, pero a cuantos les apetece después de vivir la vida como se vive hoy día.

Por eso es mucho más fácil para la mayoría, llegado el hartazgo y la pesadumbre por la vida moderna, sentarse o acostarse a ver programas vacíos y sin sentido o simplemente no hacer nada, ni pensar, pues la mente queda fatigada y desacostumbrada de pensar en algo más que problemas, sólo se pone en modo de apagado.

Cada quien vive diferentes las cosas y opina diferente, ¿pero cuantos vivirán aunque sea un poco así?