Palabras

Muchas personas se callan lo que quieren decir, buscan un modo de que suene bonito, aceptable, que por lo menos nadie les señale por haberlo dicho como les vino en gana.

Hay palabras para todo, hay palabras para nombrar la mayoría de las cosas que existen, pero a veces las desconocemos, otras ocasiones, que son las menos, hace falta crear nuevas palabras, que signifiquen justo eso que necesitamos que digan.

Pero a veces sucede que creamos palabras o frases como “Personas con capacidades diferentes”, que lo he expuesto y discutido en diversas ocasiones, odio frases como esas, porque evidencian un afán de encontrar un significado negativo en todo, para luego tener que cambiarlo por algo “políticamente correcto”.

Si yo fuera ciego y me dijeran “Usted tiene capacidades diferentes”, sencillamente los mandaría a la mierda. ¡Claro!, pero si yo tengo capacidades diferentes, lo mismo que mi vecino, que mis padres y que mis amigos, ¡faltaba más!, si no hemos sido fabricados en serie como robots, que deben tener las mismas especificaciones y que de lo contrario son echados a la basura, destruidos.

Yo no sé como permitimos estupideces como las que dicen nuestros políticos, del tipo “Mexicanas y Mexicanos”, pues sí  también protesto por ello, el idioma Español ha sido tachado por muchos(as) de machista, si bien lo podría ser (no voy a entrar en ese debate), yo considero que lo machista es la forma en como decimos las cosas y con que intenciones.

Por ejemplo no se dice “trabajadores y trabajadoras”, se dice trabajadores y punto, eso describe a todos, hombres y mujeres de la edad que sean, faltaría que yo nombrara solo a los hombres en mi oración y que lo haga por discriminar, para que yo esté mal, pero lo estaría por la acción, o por como lo haya dicho, no por lo que dije en sí, el idioma ya está hecho como es y no discrimina, quienes discriminamos somos nosotros.

Para poder discriminar, insultar, excluir, ningunear, etcétera, se pueden usar palabras elegantes y siendo el idioma Español tan basto, seguramente podríamos lograr que a quién estamos aludiendo ni se entere de lo que deseamos expresar, pero de que sirve que el idioma lo sea, si no lo conocemos y no lo sabemos emplear, lo peor, están fomentando el miedo a las palabras con lo “políticamente correcto”.