Juzgar, acusar

Cuantas ocasiones has escuchado a alguien o ti mismo(a) decir cosas como: “Sufre porque quiere”, “Bien que se lo tiene merecido”

O cualquier otra frase que se te ocurra para juzgar el sufrimiento ajeno. Muchas personas están muy dispuestas a repartir juicios y castigos, pero poco se acuerdan que ni tienen la perfección que ello requiere (no son Dios en pocas palabras) y que no están exentas a recibir el mismo trato.

Una cosa que es cierta es, no sabemos que ocurre completamente en la mente de otra persona, en la totalidad de su vida y de sus experiencias.

Así que si bien si podemos tener una opinión propia de algo que ocurre con otra persona, no es muy bueno que nos la pasemos juzgando a otros, porque además de equivocarnos el dedo acusador puede volverse hacia nosotros. ¿No lo crees?