Pandora

Hoy día, cada vez más las tensiones, la neurosis, las preocupaciones y mil detalles nos superan, llevan nuestra mente al límite y nuestro cansancio, fatiga y desesperación se vuelven casi intolerables.

En estas circunstancias aumenta nuestro deseo y necesidad de tranquilidad, de paz o por lo menos de algo agradable, más frecuentemente nos tenemos que preocupar por más cosas externas a nosotros y dejamos de lado a veces nuestra propia salud y por supuesto nuestra salud mental.

Se vuelve necesario realizar ciertos ejercicios a manera de terapia, a fin de sentirnos mejor y controlar cualquier sentimiento de ansiedad, frustración o estrés.

Para tomar unas vacaciones virtuales recurramos a nuestra propia mente, no es necesario que tengamos una foto o nos encontremos en un lugar paradisiaco.

Estos sencillos pero efectivos pasos te ayudarán a tener un rato de vacaciones al día.

Imagina y crea tu lugar feliz

Para hacerlo cada vez más sencillo puedes seleccionar un momento del día para este ejercicio todos los días.

No tiene que ser un lugar real, conocido o cercano, imagínalo como desees, recuerda que debe ser un espacio en el que te sientas completamente feliz, ya sea acompañado o solo(a).

Para conseguirlo ayudar el hacerte las siguientes preguntas:

Si algo no te hace feliz de ese lugar elimínalo o cambia de lugar hasta que encuentres tu paraiso personal y escoge cualquier detalle o elemento que te ayude a lograr esa felicidad, no importa que loco sea lo que imaginas, no juzgues tu fantasía, disfrútala.

Algo que puede ayudarte a pensar en tu lugar para vacacionar mentalmente, es que te encuentres en un momento que no te interrumpan y que te encuentres en una posición confortable, a fin que nada externo te saque de tu concentración.

Si lo crees conveniente y te ayuda, puedes seleccionar una canción o melodía que te ayude.

Mantente relajado(a), procura que puedas respirar sin dificultad y que tu respiración sea tranquila y profunda.

Elige cuanto tiempo durará tu terapia, ya sea dejarte ir en tu mente hasta que te sientas satisfecho o para finalizar puedes poner una alarma y así dar por terminada la sesión imaginativa (la alarma después de relajarse así puede resultar incomodo y hasta molesto, pero tu decides).

Recuerda, puedes repetir el ejercicio cuando lo creas necesario.

Ahora sólo disfruta de tus vacaciones virtuales.

Basado en una entrada de Serio Monreal http://sergiomonreal.wordpress.com
Foto encontrada en liberterre.fr