traición, puñalada

De que sirven tus estudios, de que sirven tus doctrinas, tus conocimientos empíricos y científicos, si no eres mejor que yo, si aún con todo eso das pena.

Sí cuando ves a los ojos, hablas y dices lo que yo quiero escuchar, pero por detrás, preparas una emboscada, una trampa en la que yo caería, seguramente me haría daño, pero ya sé que esperar.

Tu pequeña malicia es tan cobarde, que ni a maldad llega, si fuera maldad me declararías la guerra francamente, combatiríamos en igualdad de condiciones, tú claro, buscando utilizar los recursos más rastreros de que dispones, yo simplemente contra restándolos y manejando mi inteligencia, templanza, así como mi fortaleza.

Tú lo que tienes es una fuerte confusión, pero pobre de ti, solo me queda defenderme de lo que puedas hacer y alejarme.

Las circunstancias y el tiempo harán ver la verdad siempre.