Estos consejos no son verdades absolutas, son extraídos de la experiencia que da el vivir, compleméntalos, o crea los tuyos, siempre de manera positiva, en vez de negar lo que no te gusta o lo que no quieres hacer, enfócate en lo que si quieres hacer y lograr, esas son las cosas que verdaderamente merecen tu atención.

 

Pasa el tiempo con la gente correcta.

Si alguien te quiere en su vida, va a hacer espacio para ti. Quienes están a tu lado cuando estás en tus peores momentos son tus verdaderos amigos.

 

Afronta las situaciones de una vez.

Encáralas de frente. El propósito de la vida es aprender, adaptarse y resolver situaciones.

 

Dejar el pasado en el pasado.

Aprende de lo ocurrido y ya, deja que las cosas fluyan y se queden en el pasado si ahí se tienen que quedar.

 

Aprende de los errores.

Ve a los errores en su justa dimensión, todos solemos equivocarnos alguna vez. Cada éxito tiene trás de sí intentos y aprendizaje, honra a tu experiencia.

 

Sé feliz con lo que tienes.

No significa que no desees o sueñes con más cosas, ni que dejes de luchar por ellas, significa que estés agradecido por estar vivo, lo que tienes y has tenido, si estás enfocado positivamente, es más probable que tengas mucho más de lo que tienes y lo que deseas.

 

Recuerda que siempre estás acompañado.

Durante toda tu vida estarás acompañado de una persona y eres tu mismo. Aprende a estar feliz tanto a solas como acompañado.

 

Se decidido.

Evalúa situaciones y toma acciones decisivas. El avance implica un riesgo, para avanzar y hacer algo hay que decidirse y comenzar a actuar.

 

Tú estás listo.

Estás en este mundo con ciertos recursos y capacidades, nunca son exactamente las mismas que otros y jamás vas a estar completamente listo para todo, así que sal al mundo y ve por lo que quieres.

 

Compite contigo mismo.

Otros podrán tener o hacer más o mejores cosas según tu criterio, pero en realidad a quien debes siempre estar continuamente superando, es a ti mismo, tu eres el punto de partida para tu siguiente meta.

 

Amate.

Muchas veces esperamos que nos amen, que nos demuestren, pero quien siempre debe amarte, respetarte y quererte, eres tu mismo.

 

Perdona.

A veces es saludable recordar ciertas cosas, para que no nos vuelvan a hacer lo mismo, significa aprender, pero debes perdonar, pues la persona a la que tengas rencor no va a sentir todo eso negativo, solo te haces daño a ti, perdona y te estarás sanando un poco más.

 

Haz lo que te haga feliz.

Haz todas esas cosas que te gustan, que te generan placer y felicidad, si eso no daña a nadie, que problema hay, de la unica persona que debe importarte lo que piense, eres tú.

 

Tu eres tu mejor juez.

Uno mismo sabe cuando no hizo su mejor esfuerzo o cuando se esforzó demasiado, incluso poniendo en riesgo la salud, mantén el equilibrio, al principio no será fácil, pero poco a poco si te lo propones llegarás a un punto más justo para ti.

 

Asume tu responsabilidad.

Puedes decir que alguien te aconsejó o te dijo como hacer algo, pero tu decidiste seguir ese consejo, o decidiste no seguirlo, cualquier cosa que hagas es tu responsabilidad solamente.

 

Vive el hoy y planea sabiamente.

Muchas veces nos obsesionamos por el futuro o que algo salga exactamente en alguna forma. Ten en cuenta que las cosas pueden salir algo diferentes y que hay que disfrutar el momento, porque no sabemos si viviremos el día de mañana. Una frase que me recordaron hace poco dice “El día de hoy, es el mañana por el que te preocupabas ayer, ¿Acaso valió la pena?”