Somalia, el hambre

Seria tan facil pretender que no sé lo que sé, creer que el mundo es perfecto como está, que los humanos no prostituyen su amor y su libertad por un suelo, por un poco de trapos que algunos hacen mas “fashion” que otros.

Dejar los ideales y sueños de lado es tan sencillo cuando lo que te importa es tan mundano, tan bello a la vista, pero tan vacío por dentro y no te llevan a ningun lado, más que vivir como esclavo soñando que eres libre.

Hay días enteros, a veces semanas y en ocasiones meses que no pienso en lo que está mal, pero a veces vienen a mi memoria, a mi recuerdo, esas imágenes de hambre, de pobreza, niños que gritan a sus madres implorando por un pedazo de comida, mientras en otro lugar los poderosos no solo inchan sus panzas con dinero del pueblo, sino que tienen la osadía de manejarlos como títeres y los otros, los manipulados, además sonrien felices y aplauden como chimpancés tras ver algo gracioso en su clan.

A veces no lo pienso, a veces no lo siento, pero días como hoy me hiere, pero uno solo como yo no puede hacer nada, unos pocos, apenas casi algo, pero a quién le importa gente, es verdad, debo olvidarlo, a ver como todos la novela de las 8 y reír con las tonterías del YouTube, que esta generación se pudra en su propia diversión.