viento-tela-virtual

Hay días que pasan como fantasmas, no se recuerdan más que fragmentos, se diluyen en el tiempo como una gota de colorante en el inmenso océano.

Son papeles mojados, que tras la tormenta quedan desechos, si acaso se llega a percibir un poco de lo que fueron alguna vez, pero jamás volverán a ser.

Miradas perdidas en el infinito, cayendo de a poco en el vacío de las mil ideas, esas que no llegaron a atravesar las fronteras hasta la realidad, sucumben ante la incertidumbre y la falta de valor para llegar a existir.

Todo lo que necesito es un nuevo mañana, pero uno que tenga no solo un sol brillante, sino miles horas, no solo posibilidades, sino realidades, de esas que inspiran, de esas que hacen suspirar hasta al mas duro de corazón, belleza que no se pierda, candor que alimente al corazón.

Mis dedos se pierden mientras, escribiendo mil letras, unas cuantas para ti, otras tantas para mi, pero la mayoría, son solo una plegaria, al que sea, a lo que sea, que pueda cumplir mis anhelos.