Teatro

En esta obra de teatro improvisado llamada vida, he llevado muchos papeles, recuerdo algunos como villano, víctima, novio, amante, viudo, hijo, padre, empleado, empresario, trabajador, flojo, creativo, paria, feo, guapo, loco, cuerdo, inteligente, tonto, bueno, perverso… pasando de un extremo a otro según el papel que toca a cada momento.

Cada vez me han etiquetado con uno u otro adjetivo, me han señalado, he recibido aplausos y abucheos.

Las etiquetas que me ponen y otras que me quitan quienes observan me tienen sin cuidado, ya que pocos, muy pocos han visto la escencia, la realidad de mi ser  y está reservada para aquellos que realmente les interesa.

Quienes hartos de papeles superfluos y etiquetas estúpidas, mandaron a la chingada los estereotipos y decidieron simplemente ser, viven y disfrutan incluso de momentos que no llegan a trascender.

No me declaro inocente ni culpable, mi único delito es no saber todo de la vida, seguir aprendiendo y dedicarme solo a vivir.