Solo toma mi mano

“Nada tienen de especial, dos mujeres que se dan la mano” o dos hombres o una mujer y un hombre.

Podemos ver diariamente distintas imágenes en nuestras ciudades y pueblos, lo increíble es que las manifestaciones de amor “nos ofendan”, pero ante la violencia, los robos, ya muy pocos reaccionan.

¿La discriminación, la guerra, el desprecio y la muerte si son normales?

El amor debe causar orgullo, sin embargo es algo en lo que todavía debemos trabajar como sociedad. El siguiente relato puede decir mejor que yo lo que les quiero expresar:

Iba con mi mujer en el coche, cuando vimos cruzar la calle a una pareja de mujeres tomadas de las manos, de buen ver, y con tierna naturalidad… no es raro ver eso por las calles de la ciudad, e incluso por lo regular tenemos esa manía de apuntar a las que vemos y decir: “¡¡Miraaaaaa!! *.*”

Al seguir conduciendo, me quede pensando en eso, y le dije a mi mujer que sentía una gran admiración por ellas, por los prejuicios personales (lactados desde bebés) que tuvieron que pasar, y las miradas morbosas y hasta insultos y caras de disgusto de cualquiera…

Cuando bajamos del coche al llegar a nuestro destino, se acerco a mi lado y… ¡¡Me tomo la mano!! Sólo me miro y me sonrió, yo sentí tanto, tanto amor que me sentí la mujer más grande, más afortunada de caminar de la mano de una mujer tan perfecta como ella, nada más importaba… Y entendí, que caminar de la mano del amor de tu vida no es sólo caminar, sino caminar descalzas sobre copos de algodón, y saber que no hay más destino que al que me guían sus pasos…

Fuente del relato: Blog Todo al rededor es color Dylan Autora: Dylan