venda en los ojos

El tiempo transcurre, pero es solo una percepción limitada que tenemos de la existencia, así como de las cosas vividas, percibimos solo fragmentos, nada en toda su magnificencia, nada en todo su esplendor.

En nuestra percepción, encontramos las cosas según nos sentimos, siempre dependiendo de nuestros prejuicios, de nuestras concepciones, algo nuevo es difícil de comprender, más porque siempre queremos comparar una cosa con otra, lo nuevo con algo viejo, que sea conocido y empañamos la verdad con nuestra mentira, con el velo que cubre nuestros ojos y nosotros que creemos que nuestros sentidos son perfectos.

La ironía es que esto a casi nadie le importa, ni lo piensa, ni sabrá ver más allá.