Ilusiones mentales

Un día creí ser feliz, tenía todo, pareja, amigos, dinero, coche, viajes y me sentía completamente envuelto en lo que la vida me ofrecía.

Pero en algún momento todo empezó a cambiar, perdí a quién amaba, me quedé sin trabajo, el dinero se fue junto con muchas cosas más, pronto me encontraba en una tristeza que llegó a ser depresión. ¿Cómo es que la vida me estaba escupiendo en la cara?

No le hacía daño a nadie, no robaba, no mataba, pero aún así todo empeoró, enfermé, ya no podía ver a mis amigos, me enfrasqué en relaciones sin base ni futuro, mis viajes más largos eran al super mercado.

Luego con el cambio de la marea volví a tener lo que tanto pensaba que me hacía feliz. Y así como una ola que llega arrasa todo y se retira, así cambiaba mi situación y con ello mi “felicidad”.

Yo creía tener la libertad de decidir como sentirme, pero lo lograba controlar por poco tiempo, aunque claro la libertad en este mundo es para comprar esto o aquello, si no tienes dinero no puedes elegir, yo hubiera querido escoger entre el coche o la camioneta del año, pero no tenía el dinero asi que mi libertad se limitaba a lo que podía conseguir, si queria comer algo que me gustaba en un buen lugar, no podía elegir eso, tenía que decidirme por algo diferente, entonces, en el mundo material no tenía libertad real.

Entonces después de mucho pensar encontré que si podía elegir como sentirme, podía elegir como reaccionar ante lo que la vida me daba como opciones, ya que la sociedad humana está tan amoldada a creer que cuanto posees es lo que mide tu felicidad, tenía que romper ese esquema grabado en mi mente.

Las personas se van, se mueren, se mudan, las pierdes, el dinero va, viene, la salud, la vivienda, todo lo material es efímero, pero tu actitud ante la vida, disfrutar de los momentos, de lo que te dejan las personas, eso te llena desde adentro, yo soy mi acompañante para toda la vida y mientras exista el mundo existirá para mí, cuando yo no esté el mundo habrá muerto para mi.

Aún sonando egoísta y es importante recordarlo, yo soy lo más importante y mi mejor o peor ejemplo, así como mi mejor amigo o mi peor enemigo, si no entiendo eso, no podré encontrar un poco de felicidad.

Si yo no estoy bien, no puedo brindar cosas a los demás.