montaña de ensueño

Esta noche visitaste y habitaste en mis sueños,
remontaste mi alma y recuerdo a ciertos momentos,
muchos olvidados en los que no era fácil ser feliz,
hoy para serlo junto a ti solo necesito existir.

Lluvia con sol, tu sonrisa y bello el campo,
campiñas repletas y de noche hay un sarao.
Paseando y cantando, entre jardines y fuentes,
frutas y flores, paseando entre los ángeles.

Disfrutando la comida y bebida, tu mirada y la mia,
excelsos tus besos, tus abrazos, ya viene la alborada.
Las noches y los días disfrutamos sin reparos,
una bendición la vida si fuera como esos sueños.

Pero la mañana aparece, destruyendo ya mi mundo,
me arrebata y hiere con la imagen de la ironía.

Lo que vino a ti, lo que vino a mi, que vuelva,
nos regale la paz, nos brinde tranquilidad, el cielo.

Esa es mi necesidad, para no depender de lo que vaya a soñar.