Abismo

Tormentas,
corre tanta agua por las calles,
tan fría,
como la sangre por mis venas,
por inercia…
Siento las lágrimas en mis mejillas
y queman.
A la lejanía no veo tiempos mejores
y me mata.

No existen más conversaciones,
solo ruido,
aún la música estridente no apaga el vacío,
me jode,
el humo del cigarrillo mi fiel compañero,
corroe,
así etereo y mustio,
sólo con él me quedo.

Aquí no queda nada,
ni nace,
ni muere,
el refrí está casi vacío
solo quedan cervezas,
mi corazón está igual,
sólo quedas tú en él.

El eco es el único que me responde,
callo y él calla,
grito y él grita,
acorde,
es el único que vibra en la emoción que me embarga.

Pero para que hacer tanto alarde,
del dolor,
del corazón
ya muerto.

Si basta con mirar al mundo,
sentirlo,
cada vez más,
hacia el abismo.