el tiempo se agota

¿He pensado cuánto tiempo pierdo en la rutina diaria?

Leo las noticias, escucho los últimos chismes, hago cosas que incluso no he decidido hacer, las cuales sólo llevo acabo por inercia.

Me dejo llevar por cosas sin importancia, al punto que me pierdo de mi mismo, olvido consentirme, dejo de lado el hacer aquellas cosas que realmente me gustan y por las que se supone que trabajo y para las que gano el dinero.

Sí, en teoría tengo un empleo para poder vivir, pero no vivo, solo espero el momento para comenzar a hacerlo, mientras tanto solo me dejo llevar por la vorágine que es la vida en sociedad y dejo de hablar con las personas que amo, dejo de verlas, dejo de verme a mi mismo y me convierto en un remedo de humano, solo porque la mayoría vive así y ya se me ha olvidado como es vivir de verdad.

Es en momentos como ahora que pienso y sé, que cualquier día, en cualquier minuto, inesperadamente, un accidente, un terremoto, un hecho cualquiera que está fuera de mi control, me puede arrancar la existencia o la de alguien más que quiero, es entonces cuando vivir cobra otro significado.

Planeo los días venideros, planeo las horas, las actividades, pero no puedo estar seguro que llegaré a ese día o momento, sólo me resta disfrutar el aquí y el ahora, amarme a mi y amar lo que hago y si lo que hago no me llena, a otra cosa.

La existencia humana es tan frágil e incierta, que no tiene caso preocuparme por cosas que en realidad no me interesan.

¿Y tú lo has pensado?