Ola

Esta soledad acompañada se agranda con tu llegada, dices que me comprendes, pero en cuanto me aventuro a decir algo socialmente no aceptado, me miras acusadoramente, tal vez hasta haciéndote una pregunta acerca de si estoy loco.

No logro comprender como puede irse por la vida guardando la mitad de los sentimientos y pensamientos en un cajón, junto con muchos sueños y convicciones traicionadas.

Sé que los humanos no dicen todo lo que piensan, pero a veces exageran, porque en ocasiones se expresan tal cual lo conciben, pronto los conflictos o acusaciones llegan.

Pero, ¿Porqué he de ser como ellos?, que beneficio obtengo de esconder o de no decir, no por callar voy a dejar de sentir ciertas cosas, evitar pensar otras o de que con eso ya no desee tantas cosas que me hacen falta.

El ser humano es bueno para fingir, para ocultar, para aparentar, pero en cuanto se enfrenta a abrirse de capa, a expresar sus sentimientos muchos tienen problemas, ya no digamos a decir toda la verdad en cualquier lugar.

A veces en pareciera que en este mundo la verdad es más castigada que la mentira.

 

Foto de Robert Longo tomada de www.coolhunting.com