puerta salir de la oscuridad

¿Qué queda después de que has roto el silencio?
¿Qué queda si lo has hecho con palabras tan burdas?

Que no amas, que no me amas.
¡Eso ya lo sabía!

¡Tú no te amas!
¿Quién ilusamente puede esperar ser amado por ti?
¿Me has tomado por ingenuo?

Tus acciones las comanda el ego, tus ganas de tenerlo todo y de no dar nada, de ser todo para todos y en el fondo no eres nada.

Partes plaza al pasar, los ojos te suelen mirar, pero a quién pretenda ir más allá, ver en tu interior, le valdría más ver al fondo de un pozo y tirar una moneda pidiendo un deseo. Tú no sirves más que para el sexo.

Si yo me enamorara de ti sería totalmente mi culpa, producto de una masoquista obsesión. Pero si estás aún aquí es por una razón, sabes que inevitablemente soy la luz que termina con tu oscuridad.