Una vez te pregunté si me amabas, pero después lo supe, era inseguridad… luego según yo por razones válidas me daban celos, descubrí que era posesividad… otro tiempo después te dije que te amaba, pero en realidad no lo sentía.

Ahora que ambos nos amamos no necesitamos decirnos nada, nos basta con demostrarlo uno al otro. El amor va mas allá de las palabras y se concreta con actos, miradas, risas y silencios, todo eso dice más que cualquier frase.