Vancouver park

Mi pluma que con negros trazos
gime, grita y llora constante
por todos los negros fracasos
a través del corazon sangrante
y al minuto mis ojos cansados.

Espesa nieve cubre ahora las calles.
Confusos pensamientos doloridos
hacen eco de realidades decadentes,
que se empañan y parecen sueños
y todos los sueños ahora ausentes.

Añorar el pasado nunca fue bueno,
llorarle como cadáver intensamente
es convertir al alma frágil en un evento
dejando solo un cuerpo inconciente.
Perdiendo la vida en un solo intento.

El negro me gusta y  siempre fue mi color
en la oscuridad el llanto sobre el no se ve.
Y porque al tratar de contener tanto dolor
el color no distrae ni te llena de falsa fe.