No violar

En este mundo hemos llegado al punto que nos la pasamos exigiendo al gobiernos, mejor limpieza, alcantarillas que funcionen y así con muchos servicios.

Pero si nos ponemos a pensar, somos nosotros quienes tiramos basura en las calles y tapamos las coladeras, causando inundaciones, somos los mismos quienes vemos algo tirado y no lo recogemos porque “¿Cómo me voy a ensuciar?”, también escuchamos el clásico “¿Porqué si yo no lo tiré?” y el no menos común “¡Me vale madres!”.

Enseñamos a nuestros hijos a pre-juzgar a otros, por su apariencia, por alguna actividad o preferencia, pero después les recriminamos cuando nos llaman viejos, torpes, inútiles y nos tiran en un asilo o nos abandonan en una casa sin nadie más.

Enseñamos orgullosamente que a la mujer antes que respetarla hay que perseguirla, acosarla, pues así somos mas “machos” y fomentamos el pensamiento de que todas quieren sexo, pero nos damos contra la pared cuando han violado a una de nuestras hijas, hermanas, madre o lo que sea de nosotros.

Actualmente no resolvemos los problemas de fondo, no nos interesa, ya olvidamos cómo, preferimos curar que prevenir, preferimos hacer arreglos por encimita, para que no vean que por debajo hay toda una inmundicia.

Si crees que no te importa nada de eso y que nunca te va a afectar, seguramente es que me lees desde Plutón y no te afecta lo que pase en este planeta.