Llorando

Sobreviví… a tantas noches de insomnio, al martirio de la monotonía, al sin fin de tentaciones en que caí, a todo un aluvión de frustraciones, a un montón de lágrimas, a un incontable número de pasiones perdidas, a miles de noches sin luna, a centenares de promesas rotas, a un puñado de tropezones… sobreviví incluso a la muerte y a la nada, a mi mismo y mis profusas equivocaciones.

Lo que no he sobrevivido y no se si pueda, es al frío de la noche, sin tí a mi lado.